Busca tu poema

Loading
Mostrando entradas con la etiqueta poemas infantiles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poemas infantiles. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de diciembre de 2009

POEMA DEL NIÑO POBRE, POEMAS INFANTILES

0 comentarios



¿No tenés un juguete
para mi? dijo el gurí
zambullido en la basura
desde un tacho que hace años
parece fue carmesí.
Y no supe que decir
dije no y dije si.

Como una aguja en el pecho
me dio pena y me escurrío
Entre las sombras se van nadando
por la piscina de mi ciudad.

Cada avenida una zambullida
buscando un sueño que haga jugar.
Es que un juguete es como reír.
Los niños pobres van a pedir.
Los Reyes Magos
 duermen en shoppings
ellos lo saben, no son de aquí.

Los niños pobres
 van a pedir
y el mundo rico le pone rejas
y los juguetes quieren venir
pero están presos, no pueden ir.
No tenés un juguete?



JUAN DAMIAN


sábado, 19 de diciembre de 2009

PERO MI NIÑO ES TAN DÉBIL

0 comentarios



Le dije a la luz:
 no quiero que la noche me persiga.
Y la luz me contestó:
lo imposible, no lo pidas.

Quiero
que todos me vean
porque estoy desconsolada;
el amor que era mi vida,
la noche siempre lo apaga.
Ya no vendrá por la noche,
sólo brillará en el día.

Es un amor tan pequeño
que necesita alegría.
 Yo puedo quererle siempre,
si hace sol o no lo hace.
Pero,
es un amor tan débil
que necesita alumbrarse
CARMEN CONDE


LA CANCIÓN DEL PARCHE Y EL ABRIGO

0 comentarios





Cada vez que nuestro abrigo
 está raído vienen ustedes corriendo y nos dicen:
"¡No es posible que sigan así!
¡Hay que ayudarles y por todos los medios!"

Y llenos de ira se dirigen a los dueños
mientras nosotros, congelándonos, esperamos:
Y ustedes regresan triunfantes;
nos muestran lo que acaban de conquistar
para nosotros:
un pequeño parche

Bien, ese es el parche
Pero ¿dónde está el abrigo?
Cada vez que gritamos por hambre
vienen ustedes corriendo y nos dicen:
"¡No es posible que sigan así!
¡Hay que ayudarles y por todos los medios!"
Y llenos de ira se dirigen a los dueños
mientras nosotros, congelándonos, esperamos.
Y ustedes regresan triunfantes;
nos muestran lo que acaban de conquistar
para nosotros:
alguna migaja
Bien, esa es la migaja
Pero ¿dónde está el pan?
Necesitamos no sólo el parche
sino también el abrigo.
Necesitamos no sólo la migaja
sino también todo el pan.
Necesitamos no sólo el puesto de trabajo,
sino toda la fábrica y el carbón
y el mineral y el poder del Estado
Bien, eso es lo que necesitamos
Pero ¿Qué nos ofrecen ustedes?





Bertolt Brecht.


HIJO, SOY TODA PARA TI...

0 comentarios


Se anunció tu llegada,
 las rosas iniciaron tu alabanza,
cantó la madrugada
al eco en lontananza,
la tierra se llenó de tu esperanza.

Por ti fui transformada,
mi arcilla rezumaba tu evidencia,
tiernamente arrobada
con tu dulce cadencia
gustaba la verdad de tu existencia.

Al fin llegaste aquí,
brilló el día,
 te puse en mi regazo,
eras mi savia en ti,
eras de mi un pedazo,
gocé del paraíso en ese abrazo.

Soy toda para ti,
contigo me fundí de tal manera
que en tu ser me perdí,
volcada en tu ribera
te di mi libertad,
 mi primavera

Emma Margarita 

HIJO , ERES ....

0 comentarios



Mi cielo soleado,
 mi altura preferida,
mi cama tibia,
mi puerto en la tormenta,
mi regalo mas dulce,
mi respaldo afectivo,
mi mejor amiga,
hasta el final,
mi meta en la vida,
mi luz brillante,
mi día y mi noche,
mi cura para el corazón,
mi enfriador de enojos,
mi remedio para el dolor,
mi fiebre primaveral,
mi gema tan única,
mi plegaria escuchada
mi corazón y mi alma,
mi vida como un todo,
mi calesita,
mi “arriba” en el bajón,
mi mejor chance,
mi último baile,
mi mejor jugada,
mi dulce quinoto,
mi acelerador,
mi aperitivo,
mi sol de la mañana,
mi diversión de la tarde,
mi pareja de baile,
mi jardinero del corazón,
mi fuente de risas,
mi eternidad,
mi cielo en la tierra,
para quien yo existo,
mi fuego llameante,
mi deseo mas grande,
mi alma gemela,
mi dulce destino,
mi amante soñada,
mi “antes que nadie”,
mi confianza,
mi sentido común,
mi razón para todo,
hasta que muera.
Por si no lo sabías.





David L. Weatherfort


viernes, 18 de diciembre de 2009

EN RECUERDO DE UNA INFANCIA

0 comentarios


¿Quién será?
¿Quién tortuosamente vendrá
por este silencio llagado de palabras?
Ahora que la alta esfera del sueño
descubre sus espejos,
¿qué alegría sobrevuela en las estancias?
¿Y a quién en la voz persigo cuando callo?
¡Qué naufragio este verano!
¡A qué mirar en tanta agua!
¿Qué tiempo ahora se desata
y en tal forma empecinado?
¿Y qué hay después de mis palabras?
Verano de lluvias,
verano que escarba en mi silencio.
Nubes…
Aturdidas nubes donde viajó mi infancia.
¿Y qué no hubo después de mis palabras?
…¿Afuera la lluvia?
Sí…
Adentro,
el oscuro ritmo de otras aguas.

Arrullo

0 comentarios



Duerme,
 duerme vida mía,
 no mas juego y parlería.
Cierra,
 cierra los ojitos,
que los ángeles benditos
mientras haya quien los vea
no te vienen a arrullar.
Duerme pronto,
 dulce niño,
que yo misma tengo empeño
de quedarme dormidita
y gozar de la visita
de esos ángeles que vienen
a mecerte y a cantar...
Duerme,
duerme vida mía,
no se vayan a enfadar,
duerme, duerme,
 que ya vienen
y dormido los veras,
que te mecen y remecen
y te besan al compás


TRÍPTICO PARA UNA NANA

0 comentarios


¡Calla tesoro mío!,
 ya, ya, ya,
no llores más ...

Ea, ea, ea,
mamá te canta
para que duermas ...
¡Calma mi bien!,
ro, ro, ro,
... ya se durmió.:





 Francisco Rodríguez Gomez

Nana del niño alegre, poemas infantiles.

0 comentarios



¡Duérmete mi niño,
no te despiertes,
que llega la aurora
y no te conviene!
En el salón amplio
de los juguetes
reia y cantaba
el niño alegre,
una mano en el cielo
sostenía el avión,
la otra en el suelo,
¡qué ilusión!
Sus dedos largos
de sueños
por el aire abrían
senderos.
Mi niño está llorando,
¿quién le ha pegado?,
no le ha pegado nadie,
que está asustado.
El brillo de sus ojos
se perdía
tras una mariposa verde
y amarilla;
una máquina de tren,
lentamente,
se abría paso entre
los jinetes despojados de sus monturas
desparramados,
como el manojo de sueños
tempranos
que el niño alegre
iba soñando.
¡Duérmete mi niño,
Rey de los cielos,
que llega la aurora
con los malos vientos!
No quiero dormirme madre,
no tengo ganas,
que llega la aurora
y los sueños se acaban



Nana del Melocotón, poemas infantiles

0 comentarios



La carita redonda como un sol,
la sonrisa redonda
de melocotón.
Un melocotón redondo
como un sol,
un sol redondo
de melocotón.
 Las manitas suaves,
piel de melocotón,
los ojitos, transparentes
rayitos de sol.
Un sol redondo,
un redondo melocotón,
el niño se duerme,
ea, ea, ro, ro, ro.


Mirad a los niños, poemas infantiles.

0 comentarios


Mirad
a los niños bajando por el barranco
Escuchad
 sus cantos
vacíos de alegría,
llenos de ansias.
Ellos nos esperan,
sus corazones están abiertos.
Pero todo se les niega!!
Sus manos están frías
de no apretar nada;
sus naricitas húmedas
por eternas heladas.
Niños del dolor!!!
algún día
se abrirá vuestra flor.
Ay!! mi niño,
si yo pudiera
achucharte en mis brazos
sería un vaivén de amor
que me elevaría al cielo.
Espera, niño,
el hombre
está durmiendo.
Pronto vendrá a salvarte....



Autor Cristy Battistel Roggio




LAS NUBES, poemas infantiles.

0 comentarios


Nubes vaporosas,
 nubes como tul,
llevad l'alma mía
por el cielo azul.

¡Lejos de la casa
que me ve sufrir,
lejos de estos muros
que me ven morir!

Nubes pasajeras,
llevadme hacia el mar,
a escuchar el canto
de la pleamar,
y entre la guirnalda
de olas cantar.

Nubes,
 flores,
 rostros,
dibujadme a aquel
que ya va borrándose
por el tiempo infiel.
Se desgaja mi alma
sin el rostro de él.

Nubes que pasáis,
nubes,
 detened
sobre el pecho mío
la gresca merced.
¡Abiertos están
mis labios de sed!

LA MADRE TRISTE, poemas infantiles.

0 comentarios



Duerme,
duerme,
 dueño mío,
 sin zozobra,
 sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.

Duerme,
 duerme y en la noche
seas tú menos rumor
que la hoja de la hierba,
que la seda del vellón.

Duerma en ti la carne mía,
mi zozobra, mi temblor.
En ti ciérrense mis ojos:
¡duerma en ti mi corazón!


HAY UN ÁNGEL GUARDIÁN, poemas infantiles

0 comentarios



Es verdad,
no es un cuento;
 hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.

Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.
(No es un cuento, es verdad.)
El tiene cuerpo,
 manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.

Hace más dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estruja;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y brujas.

Es quien te ayuda a que cortes las rosas,
que están sentadas en trampas de espinas,
el que te pasa las aguas mañosas
y el que te sube las cuestas más pinas.


RONDA DE AROMAS, poemas infantiles.

0 comentarios



Albahaca del cielo malva de olor,
salvia de dos azules,
anís desvariador.


Bailan atarantados
a la luna o al sol,
volando cabezuelas,
talles y color.


Las zamarrea el viento,
las abre el calor,
las palmotea el río,
las aviva el tambor.


Cuando es que las mandaron
a ser matas de olor,
todas dirían "¡Sí!"
y gritarían "¡Yo!"


La menta va al casorio
del brazo del cederrón
y atrapa la vainilla
al clavito de olor.


Baliemos a los locos
y locas del olor.
Cinco semanas, cinco,
les dura el esplendor.
¡Y no mueren de muerte,
que se mueren de amor!

EL AGUA, poemas infantiles.

0 comentarios


¡Niñito mío,
 qué susto tienes con el
Agua adonde te traje,
y todo el susto por el gozo
de la cascada que se reparte!
Cae y cae como mujer,
ciega en espuma de pañales.
Esta es el Agua,
 ésta es el Agua,
santa que vino de pasaje.
Corriendo va con cuerpo bajo,
y con espumas de señales.
En momentos ella se acerca
y en momentos queda distante.
Y pasando se lleva el campo
y lleva al niño con su madre...


¡Beben del Agua dos orillas,
bebe la Sed de sorbos grandes,
beben ganados y yuntadas,
y no se acaba, el Agua Amante!

MIENTRAS BAJA LA NIEVE, poemas infantiles.

0 comentarios



Ha bajado la nieve,
 divina criatura,
 el valle a conocer.
Ha bajado la nieve,
 mejor que las estrellas.
¡Mirémosla caer!

Viene calla-callando,
cae y cae a las puertas
y llama sin llamar.
Así llega la Virgen,
 y así llegan los sueños.
¡Mirémosla llegar!

Ella deshace el nido grande
 que está en los cielos
y ella lo hace volar.
Plumas caen al valle,
 plumas a la llanada,
plumas al olivar.

Tal vez rompió,
 cayendo y cayendo,
el mensaje
de Dios Nuestro Señor.
Tal vez era su manto,
tal vez era su imagen,
tal vez no más su amor.

HALLAZGO, poemas infantiles.

0 comentarios


Me encontré
este niño cuando al campo iba:
dormido lo he hallado
en las espigas...
tal vez ha sido
cruzando la viña:
buscando los pámpanos
topé su mejilla...
Y por eso temo
al quedar dormida,
se evapore como
la helada en las viñas..

ORACIÓN DE LA MAESTRA, poemas infantiles

0 comentarios

¡Señor! Tú que enseñaste,
perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de
maestra,
que Tú llevaste por la Tierra.

Dame el amor único de mi escuela;
 que ni la quemadura de la belleza sea
capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

Maestro,
 hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto.
 Arranca de mí
este impuro deseo de justicia que aún me turba,
la mezquina insinuación de
protesta que sube de mí cuando me hieren.
 No me duela la incomprensión ni me
entristezca el olvido de las que enseñé.

Dame el ser más madre que las madres,
 para poder amar y defender como ellas
lo que no es carne de mis carnes.
Dame que alcance a hacer de una de mis
niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante
melodía, para cuando mis labios no canten más.

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo,
para que no renuncie a la
batalla de cada día y de cada hora por él.


Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de
niños descalzos.

Hazme fuerte,
 aun en mi desvalimiento de mujer,
 y de mujer pobre; hazme
despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la
de tu voluntad ardiente sobre mi vida.

¡Amigo,
acompáñame!
 ¡Sostenme!
 Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado.
Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad,
 me quedaré sin
los mundanos;
 pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón,
 el que supo
harto de soledad y desamparo.
Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de
las aprobaciones.

Dame sencillez y dame profundidad;
 líbrame de ser complicada o banal en mi
lección cotidiana.

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas,
 al entrar cada mañana a
mi escuela.
Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes
materiales,
 mis mezquinos dolores de cada hora.

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia.
 ¡Reprenda
con dolor,
 para saber que he corregido amando!

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos.
 Le envuelva la llamarada
de mi entusiasmo su atrio pobre,
 su sala desnuda.
 Mi corazón le sea más
columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las
escuelas ricas.

Y,
por fin,
recuérdame desde la palidez del lienzo de Velásquez,
que enseñar
y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo
de Longinos en el costado ardiente de amor.


Seguidores Emprendedores...Unete tu Tambien

Link


 

Frases bonitas | by Hosting Free